La brecha de género y los estereotipos aún se encuentra muy presente en el sector de la construcción impidiendo que muchas mujeres accedan a él.

Las mujeres en el sector de la construcción únicamente representa un 8,9% del total de profesionales.

La inserción de la mujer en el campo laboral hoy en día no sorprende a nadie, pero aun así, existen profesiones donde la presencia de la mujer es reciente y menor en comparación con la presencia masculina, como es el caso de las profesiones relacionadas con el campo de la construcción. Aunque el sector de la construcción es un sector en crecimiento y a la vez ofrece a las mujeres mejores condiciones y salarios que otros sectores, donde estas suelen buscar empleo de forma más habitual; aún existen muchas barreras y estereotipos que romper en relación a la mujer y el sector de la construcción.

El año 2019 cierra con 107.639 mujeres trabajando en el sector -frente a los 1.176.271 hombres ocupados-, cerca de 8.000 menos que hace un año, según los datos de la Seguridad Social. En tasa interanual, la cifra de mujeres ocupadas experimenta un descenso del 6,9% frente al incremento del 1% de los hombres. Así podemos afirmar que, nos encontramos frente donde la presencia femenina se está reduciendo. 

La plataforma habitissimo, ha realizado un estudio para conocer en profundidad el papel de la mujer en el sector de la construcción, encuestando a 1.000 profesionales del sector de la construcción. Los resultados demuestran que el 91,1% de los profesionales son hombres, frente a un 8,9% que son mujeres. La edad media de las profesionales se encuentra entre 35 y 45 años (un 19%). Y las mujeres menores de 30 años sólo suponen un 4% de las mujeres ocupadas. Cuando analizamos las causas que sostienen las fuertes barreras que impiden la incorporación de la mujer joven en este sector nos encontramos frente a una serie de ideas arraigadas, producto de determinar qué tipo de profesiones son propias de los hombres y cuáles de las mujeres.

En cuanto al régimen laboral por género, habitissimo afirma que el 91% de los autónomos son hombres y solo un 9% son mujeres. En cambio, en las microempresas y pequeñas empresas la tendencia cambia. Podemos observar como el 47% están lideradas por hombres, mientras que un 53% están dirigidas por mujeres. Tras estos datos se puede afirmar que las mujeres se ven impulsadas a montar su propia empresa para tener cabida en el sector. 

Si analizamos la tipología de actividad por género, podemos observar como el 34% de los hombres profesionales se dedica a realizar reformas integrales o parciales de viviendas y/o locales; y un 21% se dedica a los oficios tradicionales como fontanería, electricidad, carpintería… profesiones lideradas por autónomos hombres. En cambio, las mujeres desarrollan profesiones más técnicas (arquitectura, interiorismo, ingeniería…) desempeñando este tipo de oficios el 24% las mujeres profesionales encuestadas, y por profesiones relacionadas con el mantenimiento de la vivienda (jardinería, limpieza, manitas….), ejercida por un 13% de las mujeres y solo por un 8% de los hombres. En cuanto a las reformas, un 16% de las mujeres se dedica a la reforma de vivienda frente a un 34% de los hombres. 

Aunque la reforma de viviendas se encuentran en auge, son pocas las mujeres que desempeñan esta función. La profesional, que se encuentra en habitissimo, Jessica Arrugaeta con su empresa “Servicios Arrugaeta”, es un claro ejemplo de ello. Jessica se formó como electricista y tras finalizar sus estudios se encontró con la gran barrera de la discriminación en el sector. “En una empresa me dijeron que aunque estuviera más preparada que otros candidatos, no me podían contratar por no poder asumir el coste de crear un vestuario para una mujer. En otra me preguntaron si pese a mi formación, si sabía coger un taladro” afirma Jessica. Así, esta profesional, como el 53% de las mujeres en el sector de la construcción, se vió obligada a crear su propia empresa para tener cabida en el sector y a seguir actualizando su formación para poder ofrecer un servicio completo en la mejora del hogar. 

Internet ha sido la herramienta clave para ayudar a derribar la brecha de género que existe en este sector. Mediante plataformas como habitissimo, las profesionales pueden presentar sus servicios sin necesidad de demostrar más por ser mujer; y a la vez sus clientes pueden valorar su trabajo de forma independiente a su sexo. El 33%  de las profesionales registradas en habitissimo afirman que consiguen entre un 20% y 50% de la facturación de su empresa proviene a través de trabajos conseguidos por Internet. Un 32% consigue hasta un 20% de su facturación a través de la red; un 16% consigue entre el 50% y el 75% de sus ingresos a través de este medio. Finalmente un 9% consigue más del 75% de su facturación a través de clientes que encuentra en Internet.