Los españoles puntúan con un 4,7 la climatización de sus viviendas.

La humedad y el mal aislamiento es lo que más molesta a los españoles en su vivienda según una encuesta realizada por habitissimo, la plataforma de reformas y reparaciones del hogar. En la misma encuesta, habitissimo solicitaba a sus 800 encuestados puntuaran sobre diez la climatización que disponía su vivienda y los resultados obtenidos fueron muy negativos. La puntuación media que se obtuvo la climatización de las viviendas españolas fue de un 4,7, llegando a descender tres décimas en las viviendas construidas entre 1970-1980. Las viviendas construidas entre 1970 y 1980 son las peores valoradas, debido a que estas poseen  grandes carencias en cuanto aislamiento. Y es que fue a partir de 1980, cuando en España surgieron las primeras normativas que incluyeron medidas de obligatorio cumplimento relacionadas con el aislamiento térmico en las viviendas de nueva construcción.

Por este motivo, hoy en día nos encontramos que el 54% del parque de viviendas españolas no disponen del correcto aislamiento ya que fueron construidas antes de 1980.  “Debemos tener presente que aquellas edificaciones que se construyen durante el gran desarrollismo inmobiliario, fueron obras apresuradas y con materiales de baja calidad y hoy pagamos esto en el confort de nuestra vivienda. Así, podemos afirmar que nos encontramos frente a 25,2 millones de hogares son propensos a sufrir inconvenientes como las humedades, filtraciones y mal aislamiento” afirma Carlos Naveda, director general de habitissimo España y Italia.

Uno de los primeros indicadores que nos muestra que nos encontramos ante un problema grave de climatización son las humedades. “Los problemas más comunes en las viviendas españolas son la capilaridad en las plantas bajas, la filtración lateral en garajes, los fosos de ascensor, sótanos o trasteros y la condensación” asegura Miguel Ángel López, director general de Murprotec España y Portugal, empresa referente en tratamientos antihumedad.

Existen tres tipos de humedades según el origen. Las que aparecen por condensación vienen dadas por la falta de ventilación en la vivienda. La utilización de la ducha, cocinar o hacer uso de la lavadora pueden provocar manchas de moho en paredes o techos sin no hay una correcta ventilación del aire. El exceso de humedad provoca acumulación de agua en las paredes y techos, provocando la proliferación de ácaros y hongos. Este tipo de humedades representan un riesgo para nuestra salud y pueden desarrollar enfermedades como el asma, sinusitis o incluso bronquitis. Desde Murprotec aconsejan tratar este tipo de humedades a través de un tratamiento de micro emulsiones siliconadas concentradas.

Por otro lado, las humedades por capilaridad son otra de las tipologías y aparecen a través de los cimientos y muros por efecto de la porosidad de los materiales. Representan un peligro para la estabilidad de la construcción y pueden llegar incluso a incrementar la factura de la luz ya que se requiere mayor consumo de la calefacción. Los primeros signos en aparecer ante este problema son el desprendimiento de pintura o el salitre en las paredes. Existen pinturas especiales para ello pero los expertos recomiendan que lo más eficaz es localizar el origen del problema para poder aplicar el tratamiento adecuado.

Por último, las humedades por filtraciones laterales. Aparecen en zonas como sótanos o garajes o incluso viviendas construidas por debajo del nivel del suelo. Suceden cuando el agua de la tierra exterior se filtra. Este tipo de humedades son un peligro para la estructura de la vivienda y pueden llegar a producir hasta cortocircuitos e incendios si la pared infiltrada cuenta con una instalación eléctrica.

En cuanto a la inversión en la mejora de la climatización de la vivienda, los españoles gastaron entre 1.000 y 1.500 euros. “Hay que tener en cuenta que el precio medio de un trabajo de impermeabilización es de 1.392 euros, según los presupuestos que registramos en la plataforma. Aún así este precio puede incrementarse si no reparamos las humedades en el momento, ya que con el tiempo puede afectar a la estructura de la vivienda y el presupuesto que deberíamos destinar para su reparación se cuadruplicaría” afirma Carlos Naveda.

Las humedades estructurales debidas a una mala edificación y se vuelven crónicas. Es decir, si se ha construido deficientemente no hay forma de eliminarlas con trucos caseros o soluciones de albañilería. Hay que realizar tratamientos específicos que suelen tener un coste muy elevado.