La humedad puede llegar a ser un problema muy grave, llegando a perjudicar la estructura de la vivienda.

El 26% de los españoles afirman que lo que más le molesta  de su vivienda con la llegada del frío es la humedad, según la última encuesta sobre el confort de los hogares de Habitissimo. Y es que, la humedad es un tema que trae muchos dolores de cabeza y que, a menudo, implica gastos inesperados. Cuando aparece, es señal de que algo malo puede estar pasándole a la estructura de nuestra casa o que las estancias no están ventilándose como deberían.

Las viviendas que sobrepasan los 50 años de antigüedad son las más sensibles a sufrir éste tipo de patologías. “Hay que tener en cuenta que se construyeron durante la década de los 60-70, años del gran desarrollo inmobiliario, donde se edificó de forma acelerada y con materiales de bajas calidades” afirma Carlos Naveda, director general de Habitissimo. Es por este motivo, que hoy muchas de la viviendas se enfrentan a problemas de humedades estructurales.

Los signos de humedad pueden ser reconocidos por la presencia de manchas oscuras o verdosas en suelos, paredes o techos. Acompañando estas manchas suelen aparecer moho, grietas y mal olor en la pintura y el cartón yeso, normalmente mediante la aparición de burbujas. Si cualquiera de estos síntomas aparece en la vivienda es probable que exista un punto de humedad a causa de un problema estructural, ya sea por infiltración o por la erosión continuada de la lluvia sin una correcta ventilación.

Hay que tener en cuenta que las humedades pueden tener diferentes orígenes, la más habitual es la condensación que suele ocurrir en baños y cocinas. En principio es un problema superficial y su causa suele ser la falta de ventilación e iluminación natural. Otra fuente de humedad es la infiltración de agua, un problema estructural que suele afectar a viviendas unifamiliares o en los pisos superiores. El agua de lluvia que puede penetrar a través de un techo con goteras, grietas y fisuras en la fachada, puertas o ventanas. Este tipo de humedad llegará a la estructura de la vivienda desgastando su estructura. Por último, encontramos las fugas, manchas oscuras situadas en lugares más específicos, como por ejemplo cerca del baño, salidas de agua o la cocina pueden significar problemas con una tubería.

Para acabar con la humedad de la vivienda la mejor solución sigue siendo la prevención. Pero cuando las manchas oscuras y el mal olor comienzan a ser parte de nuestras habitaciones, habrá llegado el momento de intervenir. La humedad por condensación se puede resolver fácilmente: ventilando ambientes o instalando extractores de aire, por ejemplo. Si la humedad se debe a fugas tampoco debería ser complicado: solo con reparar la instalación de las cañerías se resolvería el problema. Ahora, cuando el problema es la infiltración, no hay otra solución que una buena impermeabilización en los puntos más críticos, ya sea para reparar una infiltración existente de foco o como forma preventiva.