El otoño está a la vuelta de la esquina y con él empezarán a bajar las temperaturas, las primeras lluvias invernales y la humedad. Por este motivo, ha llegado el momento de realizar las mejoras necesarias e imprescindibles que se han ido aplazando por diversas circunstancias a lo largo de todo el año, pero que, de acometer, contribuirían a ahorrar a final de mes.

La impermeabilización, es uno de los problemas más frecuentes en los hogares. La aparición de goteras en el techo y humedades, provoca daños en la estructura de la vivienda y en la salud de las personas que viven en ella. En España un 60,2% de las viviendas de fueron construidas antes de 1980 , según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).” Esto implica que más de la mitad de estas viviendas no disponen de un sistema de impermeabilización eficiente, a no ser que la vivienda haya sido reformada mejorando su impermeabilización. Por este motivo, no es de extrañar que en estos cuatro último años haya sido una de las reparaciones más demandadas” afirma Carlos Naveda director general de habitissimo en España.

Para evitar un consumo extra de energía o que esos agentes externos puedan llegar a afectar a la vivienda, es momento de arreglar las grietas, colocar tela asfaltica en caso de que sea necesario o impermeabilizar a través de pintura. El precio medio de un trabajo de impermeabilizar es de 1.782 euros, según los presupuestos registrados en la plataforma habitissimo.

El aislamiento del hogar es otra de las asignaturas pendientes en las viviendas españolas. El 82% de las viviendas españolas sufre pérdidas de calor innecesarias en invierno a causa de la ineficiencia energética. Por ese momento ha llegado el momento de revisar paredes y ventanas para ver donde se puede perder la temperatura de la vivienda. E l adecuado aislamiento de cubiertas y fachadas de un bloque de viviendas puede reducir su consumo energético entre el 50% y el 65%, cambias las ventanas por unas que dispongan de rotura térmica puede favorecer a un ahorro del 30% de la factura eléctrica.

Por otro lado, nos encontramos frente a un momento donde las facturas eléctricas no paran de crecer y aún no ha comenzado el frío y el uso de calefacción, por este motivo este es el momento de tomar las medidas necesarias para conseguir un mayor ahorro.

Lo primero que se debe hacer es evaluar el consumo energético de nuestro hogar . Debemos mirar si todos los electrodomésticos que disponemos tienen la clasificación energética A+++, que  aunque a primera vista son más caros pero a largo plazo el ahorro que producen es muy grande. Por otro lado, debemos aprovechar la iluminación natural de nuestros hogares, esto permitirá que nuestra vivienda se caliente y el consumo de calefacción disminuya en según qué horas del día. Finalmente, disminuir el consumo de agua en nuestra vivienda no tan solo reduciremos la factura del consumo, sino que también contribuiremos con el cuidado del medio ambiente. Para ello, podemos utilizar dispositivos que permiten maximizar el aprovechamiento del agua . Como los nuevos modelos de cisternas de bajo consumo y gracias a sus descargas pequeñas nos permiten reducir
considerablemente el gasto de agua. Con esto, únicamente se utilizarán siete litros de agua, que son suficientes. En el caso de las cisternas antiguas, se satisfacía la misma necesidad utilizando una mayor cantidad de agua, con cantidades que podían llegar a los 30 litros.