Se trata de pequeños pero significativos cambios que ayudan a tener una vida sostenible y saludable que además ayude al planeta.

El mes de septiembre siempre es un mes lleno de propósitos y el momento para cerrar un ciclo y empezar otro. Según la última encuesta realizada por habitissimo “Convierte tu casa, en una casa mejor”, el 70% de los españoles que poseen una vivienda pretenden adquirir hábitos para tener una vida más sostenible y saludable.

Pero estos cambios, no solo pasan por comer mejor e ir al gimnasio, sino que la vivienda tiene un papel fundamental para ayudar a adquirir cambios fundamentales que permitirán modificar significativamente nuestro entorno, con una mayor calidad de vida.

Se estima que en 2050 seremos 9.000 millones y necesitaremos 2,5 planetas para satisfacer nuestras necesidades, es por eso que debemos ser conscientes y enfocarnos en cambiar pequeñas cosas de nuestra vida diaria. Esto es mucho más sencillo de lo que imaginamos, habitissimo aporta una serie de medidas que aplicar a la vivienda para mejorar la salud, el descanso y el camino hacia la versión más sostenible de nuestro hogar.

El primer cambio es dejar entrar la luz en la vivienda. La luz solar permitirá aumentar la temperatura de la vivienda, mejorando la salud de quienes la residen y disminuir en el coste de calefacción en invierno. Invertir en grandes ventanales con doble acristalamiento, es básico para que solo se filtre la luz pero no el frío ni el calor” afirman los profesionales de habitissimo. Y es que, por las ventanas y puertas balconeras se escapa de media un 15% de consumo de nuestros sistemas de climatización.

Lo ideal es que la propia distribución de la vivienda garantice una ventilación cruzada, de forma que al abrir las ventanas, en pocos minutos la vivienda se ventile. Sin embargo, en pisos antiguos o muy compartimentados, resulta mucho más difícil. Para conseguirlo se deberán eliminar tabiques innecesarios, sustituir las puertas pequeñas por otros modelos tipo paneles correderos, y apostar por revestimientos microporosos o transpirables. Esto tiene un coste medio de 958 euros, según los presupuestos registrados en la plataforma habitissimo.

Otra forma de conseguir un hogar mucho más sostenible es apostando por la energía solar. España tiene mucho que avanzar en el tema del aprovechamiento de la energía solar, pero poco a poco las cosas van avanzando. Si se reside en una vivienda antigua o en una comunidad de vecinos, se puede proponer la instalación de placas solares para todo el edificio. Con estos paneles se obtendrá la energía térmica necesaria para calentar el 60% del agua caliente que se utiliza en la vivienda.

Para el ahorro de agua es importante invertir en grifos de apertura en dos fases, con regulador de caudal o apertura en frío. Otra opción son los termoestáticos que permiten escoger la temperatura del agua, evitando su derroche o los electrónicos que solo se accionan cuando se tienen las manos debajo. Los aireadores, limitadores de caudal o válvulas reguladoras del mismo también contribuyen a reducir el consumo y evitar inundaciones.

Finalmente, reciclar es importante, ese pequeño gesto de separar tu basura o ir al ecoparque a tirar los residuos más grandes ayuda al planeta. Hay que tener en cuenta que gracias a la separación de los mismos: objetos, muebles o restos de edificaciones y obras, pueden ser reutilizados para otros usos. La madera de demolición se puede usar en revestimientos de pared o incluso muebles. Los tableros de polietileno reciclado cubriendo baños o cocinas o simplemente con un afán decorativo… Si se va a construir o reformar una vivienda es importante, informarse de la cantidad de materiales reciclados o naturales que se pueden usar.