ras-1-13x18


PALMA, 22 de diciembre de 2016. Clàudia Raurell, Joan Astallé y Marc Peiró son los socios del estudio de arquitectura RÄS y ganadores del segundo premio en la edición de los Premios Proyectissimo de 2016 por su proyecto de reforma “La Carmina”. Con una reforma que respeta el esqueleto constructivo original, los arquitectos definen un espacio diferente donde prima la amabilidad cromática, la limpieza de líneas y la claridad constructiva.


la-carmina-1289852“La Carmina” / RÄS

1. ¿Cómo empezó vuestro despacho?

JA: Clàudia y yo nos reencontramos después de la escuela de Arquitectura en un estudio de diseño y al tiempo decidimos dar el salto de la mano para ver qué lugar podíamos ocupar en un sector en evidente crisis. Empezamos en casa y a muy pequeña escala, y fuimos entendiendo la necesidad de trabajar desde la proximidad la relación entre el cliente, la obra y el arquitecto. Más tarde llegaba Marc, el vértice perfecto para complementar la escuadra.

2. ¿Qué distingue vuestros proyectos de otros?

CR: Creemos que todos los proyectos deben distinguirse entre ellos, aunque estén firmados por el mismo estudio. Cada lugar o espacio se configura a través de sus propias leyes internas y desde su historia, que como arquitectos tenemos que saber identificar y subrayar. Trabajar con la pre-existencia es extremadamente delicado y complejo, nuestro trabajo es aprender a tratarla.
JA: Si tuviéramos que elegir lo que nos hace diferentes, apostaría por el equilibrio entre un diseño funcional y genuino; y un presupuesto de obra que se adapta a las expectativas del cliente. Somos malabaristas profesionales entre diseño y números.

3. ¿Qué importancia creéis que tiene el marketing y la visibilidad online para los arquitectos?

CR: Para nosotros la “red” es una herramienta más del estudio. Internet da acceso de forma democrática a plataformas de visibilidad que fueron los primeros lugares en los que proyectar o dar a ver nuestro trabajo (la web llegó hace poco). También permite someterse al juicio de miles de ojos y ser sensible a las reacciones que surgen. Al mismo tiempo estos ojos tienen su propio trabajo que también exponen y nosotros somos sus jueces. Esta bidireccionalidad nos gusta.

4. ¿Cómo conseguisteis que os adjudicaran este proyecto y cómo fue el proceso de ejecución?

JA: La Carmina llegó de manos de uno de nuestros clientes inversores más importantes, que nos condujo a la propietaria de la finca donde se encontraba esta vivienda de distribución obsoleta y estado precario. El servicio que ofrecemos es integral –aunque lo revisamos según necesidades de cada cliente y/o proyecto–: entramos en la vivienda y salimos con el proyecto ejecutado para entregar las llaves en mano al cliente, cubiertas todas las fases intermedias que el proceso conlleva.

5. ¿Qué destacaríais de este proyecto?

CR: De la Carmina nos gusta su rigurosidad académica: concentrar los espacios húmedos en dos cajas que a su vez distribuyen el espacio que delimitan en diferentes paquetes de programa. En esta vivienda descubrimos unas medianeras con mucha carga histórica, de una fábrica de obra muy expresiva con antiguos dinteles tapiados. Decidimos hacer visible este esqueleto pre-existente para dar protagonismo al contenedor.


10-ras_studio


6. ¿Tuvisteis alguna dificultad técnica? ¿Cómo la resolvisteis?

MP: La experiencia nos ha enseñado que en el trabajo con una pieza o entorno existente siempre hay dejar espacio para el factor sorpresa. Descubres el falso techo de cañizo y encuentras vigas de madera centenarias en mal estado que hay que reforzar, o pasos de instalaciones de intervenciones posteriores que hay que respetar. Hay muchos esfuerzos concentrados en la etapa “in situ”, de reconfiguración y adaptación del diseño preliminar, que conlleva una especulación intuitiva al no saber que hay “detrás”.

7. ¿Qué es lo que nunca puede faltar en una vivienda?

JA: Nunca olvidamos la funcionalidad, es el criterio de partida y sobre lo que todo lo demás gravita en nuestra arquitectura. Un diseño inútil o ortopédico es un fracaso. En la carrera nos decían que el arquitecto ante todo tiene que saber resolver la problemática planteada. Nosotros intentamos ir un poco más allá e incorporar otros parámetros que aportan complejidad a los proyectos: jugar con los elementos dados por el espacio, cuestionar modelos pre-establecidos, experimentar con la materialidad…

8. ¿Creéis que ahora mismo, la innovación está en la pequeña escala?

CR: La innovación está donde cualquier individuo o equipo de cualquier disciplina quiera insertarla: jugándosela, siendo curioso e inconformista y dándose tiempo!. La innovación es una actitud y es difícil de domar, pero al mismo tiempo es extremadamente poderosa y es lo que puede conducir al otro lado de la línea roja entre lo normativo y lo alternativo.

9. ¿Hasta qué punto las reformas serán las protagonistas en el futuro del sector?

MP: Partimos de la situación de que Barcelona tiene una realidad de desarrollo urbanístico encorsetado, con capacidad de expansión sólo hacia norte y sur, ya que a este y oeste es geográficamente imposible. Si a esta realidad le sumamos la crisis que desarmó el sector de la construcción –y que lapidó la obra nueva como posibilidad real en nuestro ámbito– nos encontramos con la necesidad de reinventarnos como arquitectos.
CR: Esta lección de humildad nos puso creativos, nos hicimos más elásticos, aceptamos todo tipo de encargos; y en las reformas y rehabilitaciones descubrimos un sector en crecimiento y poco explotado. Pasó una ola que hoy aun surfeamos como viene, aunque cada vez más cómodos.

10. ¿Cuáles son vuestros planes de futuro como despacho?

JA: El plan desde nuestro primer proyecto siempre ha sido evolucionar orgánicamente: sin enredos, sin deudas, creciendo en músculo, ampliando nuestras capacidades, y con el entusiasmo del equipo y el de nuestros clientes como principal combustible.