¿Qué es lo que une a la famosa saga de películas espaciales y a la empresa de reformas online?

Star Wars en el edificio de Habitissimo

Star Wars en el edificio de Habitissimo

Desde el principio, uno de los objetivos primordiales de Habitissimo ha sido contar con los mejores profesionales. Por eso, cuando nuestro camino se cruzó con el del arquitecto Jaime Salvá despejamos cualquier atisbo de duda: estábamos recorriendo la senda correcta.

Lo cierto es que la andadura de Salvá se inició unos pocos años antes que la de Habitissimo. Hay que echar la vista atrás hasta 2004, cuando un joven arquitecto mallorquín recién licenciado recogió sus reglas y compases y voló para vivir su propia aventura en San Francisco, en la costa de la soleada California.

San Francisco es conocida como la ciudad de Internet y el emprendimiento tecnológico, como bien prueba que las sedes de Google, Apple o Facebook se encuentren allí, en el corazón de Sillicon Valley. Ahí es donde Jaime desarrolló el grueso de sus proyectos durante su estancia en Estados Unidos, formando parte activa de Korth Sunseri Hagey Architects -en adelante KSHA-, el prestigioso estudio que decidió apostar por él desde el primer momento. Esta firma de arquitectura era la responsable de algunos de los edificios más representativos de la zona (ORACLE, MARVELL) y entre sus clientes se contaban la prestigiosa universidad de Berkeley o el mismísimo George Lucas, mente maestra detrás de las películas de Star Wars y todo su universo.

Jaime Salvá ante los edificios de SAP Labs en Sillicon Valley, proyecto del que se encargó

Jaime Salvá ante los edificios de SAP Labs en Sillicon Valley, proyecto del que se encargó

Según cuenta Salvá, KSHA desarrollaba varios proyectos simultáneos para el creador de La Guerra de las Galaxias. “Por ejemplo, trabajábamos en diversas ampliaciones de su rancho, el cual contenía varios edificios. Uno de ellos estaba destinado al alojamiento, donde actores como Tom Hanks tenían su propia habitación”, explica el arquitecto. “El rancho tenía una extensión tan grande que por normativa debía tener un cuerpo de bomberos propio. Se decía que siempre quedaban campeones de las competiciones de bomberos ya que, al no tener trabajo, entrenaban todo el día”.

Preguntado sobre si participó activamente en alguno de los proyectos de Lucas, Salvá responde que estuvo “muy implicado” en la ampliación de su casa de San Anselmo, a 40 minutos de San Francisco. “Una sencilla vivienda de estilo Victoriano, la corriente predominante de la zona”, apunta. El proyecto consistía en recrear en su jardín un edificio que fuera una copia del Jardín Botánico de Nueva York y que sirviera para albergar eventos”.

George Lucas en una foto de www.comicbookmovie.com

George Lucas en una foto de www.comicbookmovie.com

“¿Cómo fue trabajar para el hombre que imaginó a Luke Skywalker y a Indiana Jones?”, pregunta para sí mismo. Relata que, en las reuniones que mantuvieron, Lucas dibujaba a mano las curvas de nivel y explicaba cómo se debían adaptar las nuevas edificaciones al terreno existente. “Un trabajo nada sencillo para alguien ajeno a la profesión y que requería de una gran visión espacial”. A dichos encuentros le acompañaban infografistas de su estudio de cine que realizaban diseños en 3 dimensiones a tiempo real, según lo que se iba comentando en la reunión. “Estos 3Ds tenían un carácter cinematográfico, con luces tenues en las farolas y cosas por el estilo”, detalla el todavía joven arquitecto. “Probablemente nos encontrábamos ante los mejores infografistas del panorama cinematográfico del momento”, sentencia.

Jaime Salvá delante de la casa de George Lucas en San Anselmo, California (2005)

Jaime Salvá delante de la casa de George Lucas en San Anselmo, California (2005)

Sobre su experiencia, Salvá destaca el aire que se respiraba durante su estancia en la ciudad de las cuestas. “Se trata de un ecosistema perfecto para trabajar, aprender, y emprender, un lugar en el que se fomenta la cultura del riesgo y el fracaso no está mal visto. Ese espíritu emprendedor hizo que al regresar a España, a pesar de mi juventud, tuviera la necesidad de crear mi propio despacho en 2006”.

Habitissimo nacía tres años después, en 2009, con una filosofía muy parecida a la que Jaime Salvá se encontró en Sillicon Valley: la de crear un espacio en el que uno se sintiera a gusto trabajando. Casualidad o no, mientras toda clase de iconografía de Star Wars aterrizaba para decorar nuestras oficinas, los mejores profesionales han ido sumándose a esta aventura que cada vez vuela más alto. Será que, como Lucas o Salvá, no nos conformamos con ver las estrellas desde abajo.