Ejemplo de una vivienda con vidrios traslúcidos que dan mayor privacidad. Imagen de Clestra Hauserman

Cada ambiente de nuestra vivienda es único en cuanto al uso que le damos y lo que buscamos recrear cuando estamos en casa. Por eso, nos parece que poder evaluar el tipo de recubrimiento para los vidrios de nuestras ventanas es importante.

De acuerdo en dónde esté situado un ambiente determinado de nuestra casa como puede ser la cocina o el estar, puede que queramos utilizar en las aberturas algún tipo de vidrio especial que no deje ver hacia el interior o viceversa.

Los recubrimientos para vidrios son simplemente láminas que filtran la entrada de la luz al interior y nos dan más privacidad.

Hay vidrios que ya se compran con un tratamiento especial pero si no podemos cambiar los vidrios en este momento, podemos optar por incorporarles laminas adhesivas que lograrán también hacer más íntimo y acogedor cualquiera de los ambientes de nuestra casa y tienen la ventaja de mantenerse de forma muy sencilla.

Los tipos de recubrimientos para vidrios por los que podemos optar son:

  • Recubrimiento opaco: para quienes buscan poder bloquear el paso de la luz de forma itnensa.
  • Recubrimiento semi-opaco: similar a la anterior, salvo porque deja pasar la luz natural en los bordes del vidrio.
  • Filtro: brinda una luz sutil y opaca.
  • Recubrimiento traslúcido: es el que no deja ver las figuras de personas u objetos a través del vidrio. Ofrece una luz difusa y muy sutil.

Cualquiera de estos recubrimientos te dejará mejorar las condiciones de iluminación y privacidad de cada espacio de tu hogar, siempre de acuerdo a lo que quieras conseguir.