El Azulejo

En este baño estilo colonial se han utilizado azulejos para la encimera además de las paredes con una combinación de colores que aportan mucha calidez a la estancia. Crédito de la fotografía: Toprural
El azulejo constituye un tipo de baldosa de soporte poroso, esmaltado y adecuado para revestimientos interiores porque resiste las heladas.
Posee una terminación decorativa que protege la pared y resulta muy fácil de limpiar. Muy utilizados en baños y cocinas por esta razón. En estos ambientes es conveniente colocar azulejos simples e impermeables de cerámica o mármol, porque son lugares con bastante tránsito.
Se pueden comprar rebordes y mediacaña para reforzar la terminación en los limites del azulejado o en las esquinas. Tienen una saliente separadora o bordes en ángulo que sirven para unir uno con otro. Hay de distintos tipos: con relieve, decorados o pintados a mano. Algunos tienen los bordes sin esmaltar.
Si los utilizamos en una superficie donde quedan los bordes visibles, debemos colocar un reborde especial.
Los azulejos de mármol dan sensación de lujo y opulencia, y son muy resistentes.
La terracota sin esmaltar tiene un tono y textura muy atractivos para un look rústico.
El corcho provee aislamiento térmico y acústico.
Una superficie azulejada puede resaltar más si colocamos rebordes decorativos utilizando listones azulejados y cordeles. El friso o moldura se usa para que una media pared azulejada tenga una terminación prolija y profesional.
En los puntos donde la pared azulejada se encuentra con un sanitario deberá crear un aislamiento impermeable. Las mediacañas se consiguen en diversos tamaños y colores, y se colocan con sellador plástico. Si no encuentra una caña plástica apropiada, cubra la unión con una capa de masilla plástica o de siliconas.
Los mosaicos o venecitas, pueden ser de cerámica, vidrio, terracota esmaltada o mármol. Vienen sobre una plancha de papel que se retira o sobre una base enrejada que luego se coloca sobre la pared.
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